

Plan Bicentenario
En 1999, al asumir la Jefatura de Gabinete de Ministros, lanzamos el Plan
Bicentenario, fijando metas -económicas, sociales, educacionales y científicas-
que el país debía alcanzar en 2000-2010.
Consejo de notables
Constituimos un Consejo de Notables de pocos miembros, que iba a ser ampliado
(y subdividido) a medida que profundizáramos en cada área.
- Científicos (David Sabatini, Armando Parodi; César Milstein -radicado
en Inglaterra-no se incorporó al Consejo pero contribuyó con ideas y críticas).
- Pensadores y educadores (Guillermo Jaim Echeverri, Adolfo Pérez
Esquivel, Manuel Sadosky).
- Expertos internacionales (Carlos Magariños, Kazuro Shishioo, Masahiro
Kumoni).
- Cientistas políticos (María Fernanda Diez).
- Economistas especializados en desarrollo (Horacio Losoviz, Daniel
Montamat, Marcelo Paladino).
- Economistas jóvenes (Tomás Serebrisky, Alejandro Tinivelli).
- Empresarios (Sebastián Bagó, Carlos Bulgheroni, Alfonso Cortina,
Néstor Farías Bouvier, Fernando Gioino, Francisco Macri, Vittorio Orsi,
Luis Pagani, Enrique Pescarmona, Alfredo Román).
El sesgo empresarial de este primer Consejo obedecía a la necesidad de acordar
una estrategia para el desarrollo de la capacidad productiva.
Premisas
La construcción del plan se inició a partir de 21 premisas:
- La educación es la principal condición extra-económica del desarrollo.
- La cohesión social es tan importante como el equilibrio macroeconómico
a fin de aumentar la productividad.
- Para asegurar la cohesión social, debe promoverse el mayor grado de igualdad
posible, entre individuos, grupos sociales y regiones.
- El desarrollo no es espontáneo: requiere la movilización de recursos -materiales
y humanos- en función de prioridades nacionales.
- La ciencia básica es el soporte necesario para la creación e incorporación
de tecnología.
- Industrias poderosas, innovadoras y competitivas a escala mundial, son
imprescindibles.
- Las PYMEs deben formar parte de cadenas de valor, a fin de adquirir la
dimensión y competitividad necesarias para competir en el mercado global.
- El desarrollo científico-técnico es compatible con la preservación del
medio ambiente.
- La creación de nuevas ventajas competitivas es condición necesaria para
irrumpir en el mercado mundial.
- La competitividad general se asegurará mediante la investigación, la innovación,
la expansión de la infraestructura y los bajos costos internos medidos en
divisas.
- Desde la infraestructura hasta el servicio exterior, todo debe ser diseñado,
de ahora en más, para satisfacer las necesidades de un país exportador.
- La consolidación de un mercado interno ampliado (Mercosur), que otorgará
la escala mínima necesaria, exige una nueva especialización industrial:
distribución geográfica de actividades hoy inexistentes en el área.
- Estado y sector privado deben formar una alianza estratégica a fin de
promover conjuntamente el desarrollo y abrir mercados para la oferta argentina
en el mundo.
- Excelencia y calidad deben ser objetivos comunes a todas las áreas de
actividad: pública o privada, económica o social.
- El acceso a las redes informáticas se considerará un servicio público.
- El ahorro interno y la formación de un mercado de capitales deben ser
estimulados.
- Las exportaciones deben multiplicarse por 2,5 en el período 2000-2010.
- La deuda externa debe reducirse al equivalente de un año y medio de exportaciones.
- El Estado no fabricará bienes ni proveerá servicios que la actividad privada
esté en condiciones de fabricar o proveer.
- El equilibrio fiscal disminuirá el costo del dinero y estimulará la inversión
en actividades productivas.
- Instituciones políticas y judiciales ágiles, competentes y traslúcidas
son indispensables a fin de impulsar este plan.
Objetivos
Los objetivos del plan eran:
- Que la Argentina se ubicara antes de 2010 entre los 20 economías
de mayores ingresos, según la clasificación del Banco Mundial. En
1999, la 20ª era Israel, con $15.940.
- Que cada una de las regiones del territorio nacional fuera una "economía
de altos ingresos", según la nomenclatura del Banco Mundial . A
valores de 1999, esto significaba que ninguna región debería tener, en 2010,
un PBI por habitante inferior a $9.361.
- Que cada una de las regiones del territorio nacional ostentare un
"alto desarrollo humano", según la nomenclatura del PNUD. El PNUD
ha elaborado un índice (0-1) que refleja, además del producto bruto, la
longevidad y los logros educativos de la población. El objetivo era que
la media nacional se ubicara por encima de 0,90 y que todas las regiones
del país estuvieran por encima de 0,80, que es el piso del alto desarrollo
humano.
Regiones
Dividimos a la Argentina, a los efectos de este plan, en nueve regiones:
Noroeste, Nordeste, Mesopotamia, Centro, Cuyo, Pampa húmeda, Metrópolis,
Patagonia andina y Patagonia atlántica.
Supuestos
Para cumplir las metas finales (2010) y las intermedias era necesario poner
en marcha políticas de corto y mediano plazo. Para la definición de dichas
políticas, partimos de estos supuestos:
- Ante la declinación de las industrias tradicionales, es necesario incubar
industrias nuevas, en las cuales el conocimiento científico-técnico sea
un contribuyente principal al valor agregado. Esto debe hacerse a alta velocidad,
para evitar un rezago tecnológico e industrial que luego sería difícil salvar.
Y debe hacerse en distintos campos a la vez, impidiendo así que el desempleo
se torne endémico.
- Las nuevas industrias dependerán de nuestra capacidad de seguir el
paso de la tecnología mundial y, en algunos campos, innovar y disponer de
capacidad de anticipación.
- El país necesita ampliar su capacidad de científico-técnica en las
áreas que permitan, en particular, el desarrollo de las siguientes actividades:
- Biotecnología.
- Microelectrónica.
- Software.
- Comunicaciones.
- Telemedicina.
- Teleeducación.
- Comercio electrónico.
- Distribución y logística.
- Robotización.
- Ingeniería de materiales.
- Reciclado.
- Saneamiento ambiental.
- Nuevas fuentes de energía.
Presentaciones
El plan fue presentado ante IDEA, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos
en la Argentina, el Centro de Ingenieros, la Cámara Argentina de Comercio,
el Comité Mixto Argentino-Japonés, la Asociación Argentina de Marketing y
un seminario ad hoc organizado por la revista Mercado.
BID
El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Enrique Iglesias, se
interesó vivamente en el plan, como lo atestiguó el 24 de mayo de 2000 en
una carta en la cual ofreció el apoyo del BID, destacando que, "luego de la
década delos ajustes con que cerramos el siglo, cabe proponer a la sociedad
una visión más global de su futuro posible, con metas concretas que sirvan
de estímulo a las políticas y a las alianzas estratégicas entre el estado,
el sector privado y la sociedad civil".
Banco Mundial
El directorio del Banco Mundial aceptó redirigir $5.000.000 excedentes del
crédito Y2K a fín de financiar los estudios del Plan Bicentenario.
ONUDI
En septiembre de 2000 se suscribió un acuerdo con la Organización de las
Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), que decidió aportar
$1.000.000 no reembolsables para la realización del plan.
Libros
Se acordó con la Universidad Nacional de Quilmes la publicación de "Los Libros
del Bicentenario": una colección de ensayos históricos, científicos y culturales
sobre los 200 años de la Argentina.
Chile
El presidente de Chile, Ricardo Lagos, se interesó por el Plan Bicentenario
y puso en marcha un plan similar en su país, coordinado por el Ministro del
Interior y Vicepresidente, José Miguel Insulza.
Fundación Argentina Siglo 21
La Fundación Argentina Siglo 21, como entidad privada sin fines de lucro,
se ha propuesto continuar el Plan Bicentenario, propiciando la adhesión de
los sectores públicos y privado.

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