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Fecha: 25 DE Febrero DE 2008


ARTICULO PUBLICADO EL 24.2.2008 EN EL SUPLEMENTO DEL DIARIO CLARIN DEDICADO A CONMEMORAR EL 50° ANIVERSARIO DE LA ELECCIÓN DEL PRESIDENTE FRONDIZI
El verdadero nacionalismo

Los “monopolios imperialistas” le arrancaban, a la Argentina, más de US$ 300 millones por año. Era por el petróleo que, teniendo suficiente crudo bajo tierra, el país debía importar. La eminente estrategia de Frondizi puso fin a esa dependencia
 

Rodolfo Terragno
EX COLABORADOR DE FRONDIZI
Y MINISTRO DE ALFONSÍN
 

A

l asumir como Presidente, Arturo Frondizi tomó un compromiso: “lograr el autoabastecimiento energético, basado en la explotación de los yacimientos de petróleo y carbón y la utilización de la potencia hidroeléctrica”.

            Sabía que, para desarrollar el país, hacía falta (entonces como ahora) energía abundante y hasta excesiva.

            Sabía, también, que era forzoso (entonces como ahora) conseguirla sin dilaciones. El desarrollo requiere ritmo: no da lo mismo alcanzar una meta en cinco años que en quince.

            Frondizi quería tener, rápidamente, cuanta energía hiciere falta.     Pero, ¿cómo? 

            Para lograr la autosuficiencia petrolera, no bastaba, siquiera, con duplicar la producción. Por cada barril que se extraía en el país, había que importar un barril y cuarto.

            Y eso que la economía estaba estancada. En caso de reactivación, el  déficit petrolero sería mayor. Y Frondizi iba a impulsar la minería del carbón y del hierro, la siderurgia, la petroquímica, “una poderosa industria pesada”  y la tecnificación del agro.

            Para muchos, la autosuficiencia petrolera era utópica.

            No había cómo financiarla.

            En el mismo discurso inaugural, Frondizi había reconocido que la situación económica era “dramática”.  

            El Tesoro, “exhausto”.  Los ingresos del Estado, insuficientes para “sufragar la expensas de la Administración Pública”. La inflación, “acelerada”.  La deuda de corto plazo, US$645 millones; las reserva del Banco Central, apenas 250.

            A 84 días de haber asumido, el Presidente reveló cómo libraría la “batalla del petróleo”: 

            No privatizaría YPF.

            No entregaría las reservas.

            No haría lo que, 34 años más tarde, iban a hacer Carlos Menem y Néstor Kirchner.

            Para Frondizi, todo era muy claro:

  • En aquella época, cuando aún no existía la OPEP (creada en 1960), los “monopolios imperialistas” –como él mismo los había llamado en su libro Petróleo y Política--  dominaban el mercado petrolero mundial. Era un grupo formado, principalmente, por las Siete Hermanas: Esso, Standard Oil, Standard Oil de Californa (luego Chevron), Gulf Oil, Texaco, Shell y APOC (luego British Petroleum),  
  • La Argentina no podía seguir comprando, a esos monopolios, petróleo  extraído en otras partes del mundo. Sólo en 1957, había tenido que pagarles US$318 millones. 
  • Tampoco se podía vender YPF a los propios monopolios. Dueños del petróleo argentino, ellos  lo incorporarían a sus redes mundiales de reservas; y lo explotarían según su conveniencia. Podrían mantener pozos inactivos aquí, y forzar a que la Argentina siguiera importando. Sus intereses no tenían por qué coincidir con las necesidades de la Nación.

 

            Al lanzar su “batalla”, el 24 de julio de 1958, Frondizi anticipó: “Recurriremos a la cooperación del capital privado, sin dar lugar a concesiones ni a renuncia del dominio del Estado sobre nuestra riqueza petrolífera”.  

            Para eso, tomó cuatro medidas:

1)      Nacionalizó el petróleo.  La ley 14.773, sancionada a instancias del Ejecutivo, estableció que los yacimientos de petróleo y gas existentes en el territorio y plataforma submarina eran “bienes exclusivos, imprescriptibles e inalienables del Estado nacional”.  Se respetaban los derechos adquiridos bajo la ley ley anterior, para evitar gravosas indemnizaciones; pero nunca más un privado recibiría una concesión petrolera.

2)      Otorgó el monopolio a YPF, Gas del Estado e YCF.  La misma ley estableció que la “exploración, explotación, industrialización, transporte y comercialización” estaría a cargo exclusivo de YPF, Gas del Estado y Yacimientos Carboníferos.

3)      Potenció YPF.  Obtuvo un crédito internacional de US$250 millones para modernizar la empresa, que fue racionalizada, reorganizada y reequipada.   

4)      Alquiló servicios.  Ofreció al sector privado la posibilidad de vender servicios a YPF. No llamó a licitación: los “monopolios” (que querían proveer petróleo, no servicios)  la habrían  saboteado.  Frondizi mandó a  buscar potenciales contratistas, y cerró acuerdos con pequeñas petroleras extranjeras, firmas argentinas (como Astra y Siam Di Tella), un banco de inversión (Loeb, años más tarde vendido a American Express),  y estados, como la Unión Soviética.  A todos les propuso perforar pozos por cuenta de YPF, donde ésta indicara; o suministrar, a la propia YPF, créditos y equipos. Todo pagadero a plazos y, en parte, con pesos. Los contratistas debían financiar las operaciones, pero la rentabilidad prometida era alta. Eso  permitió conseguir un número suficiente de interesados.  La Pan American Oil Co. –subsidiaria de la Standard Oil de Indiana— comprendió que, si no se aceptaba las reglas del juego, quedaba fuera. La Argentina no importaría más petróleo, y el único negocio posible era perforar aquí por cuenta del Estado. Es lo que hizo.

 

            El plan dio un resultado sorpendente.  No sólo por efecto directo de los 13 contratos que se firmaron; también porque  YPF –potenciada y libre de cargas que transfirió a los contratistas—  se concentró, con creciente eficiencia, en las áreas más ricas.

            Entre 1957 y 1962, la producción petrolera argentina pasó de 5,4 millones de metros cúblicos a 15,6. La de gas trepó aun más: de 1,41 a 6,17.

            En ese período YPF perforó, por sí sola, casi tantos pozos como había perforado desde su creación.

            El “general” que comandó la “batalla del petróleo”, Rogelio Frigerio, sostenía: “Para saber si una política es nacionalista o no, hay que analizar sus resultados”.  Con ese criterio, no hay duda:  Frondizi practicó el verdadero nacionalismo. Cuando lo derrocaron, en 1962, el país ya casi se autoabastecía de petróleo: ese año, importó sólo 1 barril por cada 13 que extrajo de su territorio.   

            Arturo Illia  --quien asumió en 1963 y presidió, en otros aspectos, un gobierno ejemplar— cometió el error de anular los contratos petroleros.

            No sólo hubo que indemnizar a las contratistas. En poco tiempo, se perdió el autoabastecimiento.

            Luego vino la dictadura de Juan Carlos Onganía, que abolió el monopolio de YPF, restituyó el régimen de concesiones y siguió importando petróleo.  

            El modelo frondicista (participación privada, pero bajo dirección estatal) volvió a tener vigencia con la llegada de Raúl Alfonsín al poder.

            En 1985, él lanzó el Plan Houston, que permitió la exploración intensiva de 185 áreas.

            Dos años después, me confió el Ministerio de Obras y Servicios Públicos, del cual dependían la Secretaría de Energía e YPF. Hacía falta, todavía, multiplicar la producción.  La Argentina no dejaba de importar petróleo.

            En 1988 formé –con el decidido aval del Presidente-- cientos de uniones transitoria de empresas. YPF tenía la mayoría, y decidía dónde operar; pero los socios privados aportaban el capital de riesgo y la tecnología. El plan, ejecutado por Horacio Losoviz y Daniel Montamat, tuvo resultados óptimos: en 10 meses, las inversiones aprobadas sumaron US$350 millones. Pese a la crisis económica nacional, YPF no tuvo déficit y el país alcanzó un récord histórico de producción. Volvió, así, el autoabastecimiento.

            Se había probado, una vez más, la tesis de Frondizi: no podíamos prescindir del capital privado, ni confiar en la libre empresa.  

            Sin embargo, en la década del 90,  Menem decidió privatizar YPF. Kirchner –entonces  titular de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (OFEPHI)-- presionó a senadores y diputados de las provincias petroleras para que aprobasen semejante privatización (Clarín, 23.9.1992).     

            Entre 1993 y 1999, YPF fue traspasada a Repsol: una petrolera sin petróleo que, en su país, se dedicaba a refinar crudo importado. El precio total fue de US$ 15.168 millones de dólares. Con ese dinero, hoy Repsol no podría comprar ni 152 millones de barriles. En cambio tiene, entre petróleo y gas, 3.646 millones: 24 veces más.  Todo gracias a los negocios que YPF le permitió hacer en diversas partes del mundo.

             La Argentina, mientras, importa gas;  y a corto plazo podría ser, otra vez, importadora neta de petróleo. Es la multa que paga por no haber mantenido, constante, el rumbo que marcó Frondizi.



Comentarios: 12

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Comentario
 

  De: rolf 17/03/2009
  muy bueno su articulo, lo debian leer todos los politicos argentinos. ya es historia pero se puede aprender mucho. gracias rolf

  De: pablo rodriguez | vipaso2003@yahoo.com.ar 01/06/2008
  Dr Rodolfo Terragno: Como siempre leo con mucho interés sus artículos y libros, pero lamentablemente las personas que ven mas allá que el común de la gente tienen la desgracia de no ver en vida lo que avizoraron con tanta claridad. Abren sendas y como tal las recorren solos- No obstante ello celebro que hoy haya dirigentes que valoren -aún con sus errores - el gobierno de Frondizi. Se lo dice un radical que votó por usted en la interna que disputó con Leopoldo Moreau y que hoy están un poco desencantado Mis saludos

  De: Juan facundo Ramírez | facuramirezdx@yahoo.com.ar 07/03/2008
  Estimado Rodolfo. Me alegro de volver a recibir después de mucho tiempo un nuevo boletín político con el cual poder tener la posibilidad de reflexionar acerca de nuestro presente. Tengo una sola acotación acerca de este boletín sobre el verdadero nacionalismo. Creo que al criticar Ud la política de Menem y Kirchner a omitido nombrar a De La Rua y a la Alianza. Un abrazo, Facundo

  De: Alejandro | aletto72@hotmail.com 05/03/2008
  Como me hubiese gustado verlo presidente de la república a Rodolfo Terragno. Que lástima que la Alianza y De la Rúa lo quemaron a semejante persona inteligente

  De: FEDERICO FERNANDEZ REIGOSA 29/02/2008
  Muy interesante el artículo.

  De: Benito Gandon | benitogandon@yahoo.com.ar 27/02/2008
  Este recordatorio sobre el petroleo y otros que he leído sobre otros temas, son ilustrativos, educadores, y señalan que es lamentable que el País no cuente con el Senador en funciones más comprometidas con la planificación.

  De: Roberto Belmonte | robertobelm@gmail.com 26/02/2008
  Creo que la figura de Arturo Frondizi, nunca más que ahora, adquiere relevancia absoluta en un momento de la historia de la República, en el que pareciera que el eje de discusión del Siglo XXI está, precisamente, en desarrollar o no desarrollar. Para el primer caso, hace falta toda la energía (petróleo, gas, hídrica, solar, eólica, etc.) que seamos capaces de producir. Lamentablemente, no creo que esté en la agenda del peronismo gobernante, el perfil de capitalismo serio y responsable. Atte.

  De: Angeles Iglesias 26/02/2008
  Excelente.Es, además, un valioso material para nosotros, los profesores de Historia, para analizarla con los alumnos.

  De: CARLOS FERNANDEZ | carlosfz@speedy.com.ar 26/02/2008
  Por algo es que algunos gobernantes de Argentina provocan un afectuoso recuerdo entre muchos argentinos. Yo teorizo que la Argentina está gobernada por las distintas caras del peronismo desde hace 65 años, salvo los momentos de refresco que significaron Illia y Alfonsín. Por ello, y al margen del tema de hoy ¿será posible que vuelva el radicalismo a ser la alternativa? Podrá ser Ud. la figura convocante? Obviamente soy un "hincha" suyo y valoré las ideas que volcó cuando fue ministro. Y recuerdo a Eduardo Menem diciendo que "van a regalar el país" para después.... Dr. Terragno: más allá de lo que consiga hacer de aquí en adelante, le agradezco lo que Ud hizo por el país.

  De: Rubio | rubioraul@hotmail.com 26/02/2008
  Despues de varias, pero varias lunas, recibo un articulo como el presente...no me llama la atencion...de la seriedad del mismo...Siendo chango...lo conoci a Frandizi...en tiempos de la SARGO... rr

  De: MARINA DONATO | marinadonato@hotmail.com 26/02/2008
  Pocas veces se hace justicia de la visión estratégica que tuvo el único estadista que ha tenido la Argentina. Me ha complacido mucho el artículo y el justo homenage a Frondizi de parte de un político íntegro y capaz como el Dr. Terragno.

  De: Guillermo Carlos Treboux | guillermocarlostreboux@yahoo.com.ar 26/02/2008
  En las estaciones de servicio YPF está a la venta - a $24 el litro - el aceite de automóviles "ELAION".Aión era una denominaciòn del tiempo complementaria y diferente a Kronos y Kairós.La Argentina tiene, también su aión, su kronos, y su kairós.Es probable que la administración de los hidrocarburos de Frondizi-Frigerio, y luego la de Alfonsín-Terragno hayan sido las más acertadas para el interés de los habitantes de la nación.Con el voto de los argentinos convertibilizados, en 1995, se aplaudió la venta de YPF.Hoy no hay suficiente gas,y se imaginan biocombustibles derivados de la soja. Y el IPC de enero 2008 registró un crecimiento del 1%, segùn la Secretaría de Comercio.Tohmas Kuhn (1922 - 1996)escribió, a propósito de de los problemas más complejos de la Física "Un experimento de medición en la Física Contemporánea", como continuación del estudio sobre Galileo Galilei efectuado por Alexandre Koyré (1892 - 1964). En pocas palabras: si el cálculo efectuado a priori, o "in vacuo", estrictamente teórico, tiene por resultado una cifra muy próxima al experimento en condiciones materiales reales, entonces se verifica la validez de la teoría y la práctica. Si la "holgura" (término que empleaba Koyré)o "margen de error" de la diferencia específica observada (EN NINGÚN CASO UNO = UNO !!!)es compatible, se habla de CONCORDANCIA RAZONABLE (Tohmas Kuhn). De resultar demasiado amplia la diferencia NO HAY CONCORDANCIA RAZONABLE. Se está discutiendo la distribución del ingreso con un IPC sin concordancia razonable.Así entonces: ACEITE ELAION, A 26 DE FEBRERO DE 2008, $24. Kronos y Kairós tienen ahora la palabra. Guillermo Carlos Treboux dni 14128199 av. argentina 775 3ª G - neuquen


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